"El efecto embriagador del vino, su color y su sabor son los que producen sus ojos, sus mejillas y su saliva". La cautivante relación del vino con la belleza de la mujer y el amor queda reflejada con nitidez en los versos del poeta de las Mil y una Noches. Estos factores, y otros Mil se han conjugado en el Clos de Apalta del 2005 para alcanzar el cenit de la cata a ciegas de millares de ejemplares realizada por la prestigiosa publicación, Wine & Espirits.
Salud eterna a la Casa Lapostolle.
sábado, 22 de noviembre de 2008
lunes, 18 de agosto de 2008
TRADUCIENDO A ...................
EL VINO DEL SOLITARIO
La singular mirada de una mujer galante
Que llega hasta nosotros como la blanca luz
Que enviara la luna al lago tembloroso
Cuando quiere bañar su indolente belleza;
Los últimos escudos que tiene un jugador;
Un beso lujurioso de la flaca Adelina;
Los ecos de una música cálida y enervante
Como el grito lejano del humano sufrir,
No vale todo ello, oh botella profunda,
El penetrante bálsamo que tu fecundo vientre
Ofrece al corazón del poeta abrumado;
Tú le dispensas vida, juventud y esperanza
-Y orgullo, esa defensa frente a toda miseria
Que nos vuelve triunfales y a dioses semejantes.
La singular mirada de una mujer galante
Que llega hasta nosotros como la blanca luz
Que enviara la luna al lago tembloroso
Cuando quiere bañar su indolente belleza;
Los últimos escudos que tiene un jugador;
Un beso lujurioso de la flaca Adelina;
Los ecos de una música cálida y enervante
Como el grito lejano del humano sufrir,
No vale todo ello, oh botella profunda,
El penetrante bálsamo que tu fecundo vientre
Ofrece al corazón del poeta abrumado;
Tú le dispensas vida, juventud y esperanza
-Y orgullo, esa defensa frente a toda miseria
Que nos vuelve triunfales y a dioses semejantes.
* * * * *
domingo, 17 de agosto de 2008
Lectores
Muy bien...
Ante el gran interés prestado en el vino y la letra he aquí un par de palabrotas generados gracias a otro par de grados de alcohol en mi sangre... metafóricamente hablando claro...
Vino, escribió y se fue.
literatura de chilenos en torno a la cañita...
¿Cuantos son los poetas que se han sumergido en la vanagloriada y/o excitante bohemia para la inspiración y la produccion literaria?
En vano haríamos el trabajo de cuantificarlos pues lo relevante no es el número sino la percepción que existe en ellos, casi como transfondo de un circuito artístico literario que, sin duda, propone una nueva estética desde la producción artística.
No cabe duda que la caña de vino ha sido una gran fuente de inspiración, o como se diría por ahí, el elemento de donde sacar fuerzas, creativas o no, para actuar.
El escritor se "sumerge" gracias al vino o cualquier otro sucedáneo, en un estado fruitivo en donde la creación latente y el resultado material es abordable desde todos los sentidos. El alcohol es el medio por el que se entra a un estado de hipersensibilidad que le permite al poeta establecer una relación otra con el mundo. Esta relación es lo que los aleja de la vana jarana o el borracho de cantina, con los que en muchas ocaciones se tomó de mano a mano.
Recorrer bares en busca de aquellos personajes es un buen ejercicio en la medida en que la flora y fauna humana te sumerge actívamente en la "cañita" y en el intento de encontrar ese contacto otro con el mundo, olvidar lo estríctamente referencial y abordar otro orden de cosas que no son supetibles para la racionalidad cotidiana.
Figuras literaria que prodrían dar fe de todo lo que hemos dicho son nuestros queridos poetas Jorge Teillier, Pablo de Rokha, de la misma manera, en el circuito burgués igualmente inundado de alcohol esta Vicente Huidobro, en la tradición literaria mundial se encuentra Edgar Allan Poe, Baudelaire, etc, etc.
Dicho en término simples, el vino y la letra son elemento indisociables, sin embargo, cada uno se sustenta por separado en toda sociedad. En una cultura como la nuestra en donde la katársis es sugerida gracias al cruce de la frontera de la sobriedad, la creación literaria de muchos de nuestros escritores se nos plantea como un pequeño gran acto de revelación, de (des) control total del cuerpo y la creación artística por medio de la palabra. En cada verso nacido de una cañita de vino se encuentra un acto de subversión a la mirada y el contacto ordinario de una realidad que en muchas ocaciones es hostil y para nada prometedora.
Finalmente, creo que la respuesta a esta problemática someramente enunciada en estas líneas esta en los mismos versos de los poetas. He aquí algunos...
"Las cosas no pueden convivir conmigo
cuando no han sido parte mía."
Jorge Teillier
Ante el gran interés prestado en el vino y la letra he aquí un par de palabrotas generados gracias a otro par de grados de alcohol en mi sangre... metafóricamente hablando claro...
Vino, escribió y se fue.
literatura de chilenos en torno a la cañita...
¿Cuantos son los poetas que se han sumergido en la vanagloriada y/o excitante bohemia para la inspiración y la produccion literaria?
En vano haríamos el trabajo de cuantificarlos pues lo relevante no es el número sino la percepción que existe en ellos, casi como transfondo de un circuito artístico literario que, sin duda, propone una nueva estética desde la producción artística.
No cabe duda que la caña de vino ha sido una gran fuente de inspiración, o como se diría por ahí, el elemento de donde sacar fuerzas, creativas o no, para actuar.
El escritor se "sumerge" gracias al vino o cualquier otro sucedáneo, en un estado fruitivo en donde la creación latente y el resultado material es abordable desde todos los sentidos. El alcohol es el medio por el que se entra a un estado de hipersensibilidad que le permite al poeta establecer una relación otra con el mundo. Esta relación es lo que los aleja de la vana jarana o el borracho de cantina, con los que en muchas ocaciones se tomó de mano a mano.
Recorrer bares en busca de aquellos personajes es un buen ejercicio en la medida en que la flora y fauna humana te sumerge actívamente en la "cañita" y en el intento de encontrar ese contacto otro con el mundo, olvidar lo estríctamente referencial y abordar otro orden de cosas que no son supetibles para la racionalidad cotidiana.
Figuras literaria que prodrían dar fe de todo lo que hemos dicho son nuestros queridos poetas Jorge Teillier, Pablo de Rokha, de la misma manera, en el circuito burgués igualmente inundado de alcohol esta Vicente Huidobro, en la tradición literaria mundial se encuentra Edgar Allan Poe, Baudelaire, etc, etc.
Dicho en término simples, el vino y la letra son elemento indisociables, sin embargo, cada uno se sustenta por separado en toda sociedad. En una cultura como la nuestra en donde la katársis es sugerida gracias al cruce de la frontera de la sobriedad, la creación literaria de muchos de nuestros escritores se nos plantea como un pequeño gran acto de revelación, de (des) control total del cuerpo y la creación artística por medio de la palabra. En cada verso nacido de una cañita de vino se encuentra un acto de subversión a la mirada y el contacto ordinario de una realidad que en muchas ocaciones es hostil y para nada prometedora.
Finalmente, creo que la respuesta a esta problemática someramente enunciada en estas líneas esta en los mismos versos de los poetas. He aquí algunos...
"Las cosas no pueden convivir conmigo
cuando no han sido parte mía."
Jorge Teillier
domingo, 3 de agosto de 2008
El carmenere y la Parra, Violeta.
El Casamiento de negros, difundido por nuestra Violeta, es un tema recopilado por la Parra del acervo cultural de Bolivia. Todo muy lindo, ésta versión fue conocida por un gran músico gringo, Lex Baxter, y le gustó, le puso una orquestación impresionante, sinfónica, capáz de emocionar y la rebautisó, ahora es, "Esa melodía loca" y plus aparte, cuento. El que la ejecute morirá o se suicidará.
Y el carmenere también producto de una parra, originalmente llamado Grande Vidure, internado en Chile, hace casi dos siglos, "confundido", "mimetizado" como Merlot, tanto que más del 70% de lo que, "Todos los expertos", creían era merlot, era en realidad, Carmenere o mejor dicho, Grande Vidure, nada menos. Es posible y todavía, despues de casi dos décadas del "descubrimiento", todos esos expertos, con su mejor cara nos cuentan de éste notable aporte de Chile, nueva cepa, cepa emblemática, vino ícono...etc.
Los viveristas franceses, lo sabían, todos ellos lo sabían y los expertos chilenos lo ignoraron por más de un siglo y medio, y despues de tanto tiempo hasta una salida "elegante" les han ofrecido, son los "descubridores", patentado por franceses. Gato por Liebre, perfecto, redondo.
Ese Vino Loco.
Y el carmenere también producto de una parra, originalmente llamado Grande Vidure, internado en Chile, hace casi dos siglos, "confundido", "mimetizado" como Merlot, tanto que más del 70% de lo que, "Todos los expertos", creían era merlot, era en realidad, Carmenere o mejor dicho, Grande Vidure, nada menos. Es posible y todavía, despues de casi dos décadas del "descubrimiento", todos esos expertos, con su mejor cara nos cuentan de éste notable aporte de Chile, nueva cepa, cepa emblemática, vino ícono...etc.
Los viveristas franceses, lo sabían, todos ellos lo sabían y los expertos chilenos lo ignoraron por más de un siglo y medio, y despues de tanto tiempo hasta una salida "elegante" les han ofrecido, son los "descubridores", patentado por franceses. Gato por Liebre, perfecto, redondo.
Ese Vino Loco.
domingo, 27 de julio de 2008
Los vinos de la República
Los vinos buenos y los vinos malos se han producido en todas las épocas y por supuesto, todos se beben y en última instancia, la percepción de la calidad, siempre tendrá una componente subjetiva, será una "cosa de gusto", por encima de la empalagosa mitomanía en torno del célebre brebaje.
En Cáhuil había producción de vinos hace más de dos siglos y también existía, la Viña del Mar, "hacienda que pertenece a una familia de los Carrera. La llanura se abre y se ensancha, las viñas y los potreros son vastos,"..., estoy citando a María Graham, viuda de un oficial de la marina inglesa, quien permaneció en el Chile de 1822, tras el parto subversivo criollo. Dicha señora, creció en un ambiente culto, viajó por Europa, India y acompañaba a su esposo en un viaje por América, al mando de la nave, "Doris", éste falleció en el Cabo de Hornos, lo sepultó en Valparaiso y se quedó en tierra alrededor de un año, escribió sus vivencias y publicó sus acuciosas observaciones. Sobre su estadía en estas tierras nos dejó su, Diario de mi residencia en Chile.
La sociedad chilena le brindó una cálida hospitalidad, le habrió sus casas, salones y campos, y en ellos sus actividades. La vitivinicultura de entonces, entre otras.
En el fundo de don Justo Salinas, familia emparentada con Juan José Carrera, se encuentra doña Mery, y dice,"En el transcurso del día recorrí casi toda la hacienda, comenzando por las viñas. La principal ocupa dos cuadras cuadradas; las vides están apoyadas en rodrigones y reducidas por la poda a una altura de cinco pies. Aquí no se acostumbra remover anualmente la tierra entre las hileras como en Italia, sino que cada veinte o treinta años descubren y mondan las raíces", esto indica sobre el manejo agronómico.
"En las bodegas, las grandes botijas de greda están enterradas en el suelo, tal como lo practican los indios del interior con las tinajas de chicha según refieren los autores jesuitas. Cada bodega contiene unas sesenta tinajas de veinticinco arrobas cada una. Son fabricadas de arcilla de los cerros vecinos y cuestan tantas veces cuatro reales como arrobas contienen. Cuando se quiere vinificar el mosto, se vierte jugo de uva caliente en la proporción de una arroba por cuatro de mosto, para acelerar la fermentación. Hay que tener cuidado de no hervir el jugo, retirándolo del fuego en el punto máximo a la ebullición, para que no comunique al vino un sabor empireumático. Las bocas de las botijas se tapan herméticamente con barro para la maduración del vino, que cuando está a punto, se echa en cueros para la venta. Probé varias clases de vino y mosto, muy buenos casi todos, y mucho mejores aún los aguardientes, a pesar de la deficiente fabricación de los alambiques."
Muy buenos casi todos, dice la señora Graham; fina cortesía, experiencia objetiva, cultura etílica, salamería pura, propaganda, realidad...o, ¿Que?
Con todo lo que significa hoy, el boom del vino chileno, vende sus caldos a un promedio de 1500 pesos y los hay de más de 50000. Tres cuartos del consumo de vino en el país es de una calidad por la que se paga menos de 1500 pesos, super sospechoso. El dato objetivo es que hoy día se produce mucho vino de garrote que no vale ni siquiera el escaso precio que se paga por él y el consumidor está optando cada vez más por otro tipo de bebidas alcohólicas.
Los vinos, también los costinos,las primeras décadas del siglo XIX, la familia de los próceres, produciendo vinos en sus campos, talvés en San Antonio de Petrel en la Diputación de Cáhuil, propiedad de miembros de la familia Carrera, ¿por que no?, y vinos de calidad , prexistentes a la llegada de los descubridores y los pioneros.
En Cáhuil había producción de vinos hace más de dos siglos y también existía, la Viña del Mar, "hacienda que pertenece a una familia de los Carrera. La llanura se abre y se ensancha, las viñas y los potreros son vastos,"..., estoy citando a María Graham, viuda de un oficial de la marina inglesa, quien permaneció en el Chile de 1822, tras el parto subversivo criollo. Dicha señora, creció en un ambiente culto, viajó por Europa, India y acompañaba a su esposo en un viaje por América, al mando de la nave, "Doris", éste falleció en el Cabo de Hornos, lo sepultó en Valparaiso y se quedó en tierra alrededor de un año, escribió sus vivencias y publicó sus acuciosas observaciones. Sobre su estadía en estas tierras nos dejó su, Diario de mi residencia en Chile.
La sociedad chilena le brindó una cálida hospitalidad, le habrió sus casas, salones y campos, y en ellos sus actividades. La vitivinicultura de entonces, entre otras.
En el fundo de don Justo Salinas, familia emparentada con Juan José Carrera, se encuentra doña Mery, y dice,"En el transcurso del día recorrí casi toda la hacienda, comenzando por las viñas. La principal ocupa dos cuadras cuadradas; las vides están apoyadas en rodrigones y reducidas por la poda a una altura de cinco pies. Aquí no se acostumbra remover anualmente la tierra entre las hileras como en Italia, sino que cada veinte o treinta años descubren y mondan las raíces", esto indica sobre el manejo agronómico.
"En las bodegas, las grandes botijas de greda están enterradas en el suelo, tal como lo practican los indios del interior con las tinajas de chicha según refieren los autores jesuitas. Cada bodega contiene unas sesenta tinajas de veinticinco arrobas cada una. Son fabricadas de arcilla de los cerros vecinos y cuestan tantas veces cuatro reales como arrobas contienen. Cuando se quiere vinificar el mosto, se vierte jugo de uva caliente en la proporción de una arroba por cuatro de mosto, para acelerar la fermentación. Hay que tener cuidado de no hervir el jugo, retirándolo del fuego en el punto máximo a la ebullición, para que no comunique al vino un sabor empireumático. Las bocas de las botijas se tapan herméticamente con barro para la maduración del vino, que cuando está a punto, se echa en cueros para la venta. Probé varias clases de vino y mosto, muy buenos casi todos, y mucho mejores aún los aguardientes, a pesar de la deficiente fabricación de los alambiques."
Muy buenos casi todos, dice la señora Graham; fina cortesía, experiencia objetiva, cultura etílica, salamería pura, propaganda, realidad...o, ¿Que?
Con todo lo que significa hoy, el boom del vino chileno, vende sus caldos a un promedio de 1500 pesos y los hay de más de 50000. Tres cuartos del consumo de vino en el país es de una calidad por la que se paga menos de 1500 pesos, super sospechoso. El dato objetivo es que hoy día se produce mucho vino de garrote que no vale ni siquiera el escaso precio que se paga por él y el consumidor está optando cada vez más por otro tipo de bebidas alcohólicas.
Los vinos, también los costinos,las primeras décadas del siglo XIX, la familia de los próceres, produciendo vinos en sus campos, talvés en San Antonio de Petrel en la Diputación de Cáhuil, propiedad de miembros de la familia Carrera, ¿por que no?, y vinos de calidad , prexistentes a la llegada de los descubridores y los pioneros.
sábado, 26 de julio de 2008
Viñedos de Cáhuil
Don Amado Pissis, en su Geografía Política de la República de Chile,1875, selala que:"La parte de Chile donde se pueden obtener los mejores vinos es aquella donde la viña puede crecer sin riego". Tomamos la cita de Barbara Chiu Stange y Juan Guillermo Muñoz Correa, de "Una comarca rural costina. La Doctrina de Cáhuil en el siglo XVIII". Pissis, ya lo sabía, los especialistas de su país, lo sabían y hoy en Chile, es de perogrullo, "Hay que provocar stress hídrico a la parra, que en vez de uva, de pena", exclaman los más audaces, otros simplemente, "redescubrirán" los históricamente suelos de rulo del secano costero y con ello, renovado el paisaje con los viñedos, cada vez más cercanos al litoral y sorprendidos, sorprenderán por la calidad de los vinos, productos de uvas concentradas, por su escaso aporte hídrico en un proceso, absolutamente natural.
Lo más curioso, ¡ oh pólvora!, es que éste descubrimiento, está en pleno desarrollo desde hace mucho tiempo, obviamente que en su propia escala, en las estancias costinas formadas con las primeras mercedes de tierras coloniales.
"La esterilidad de la tierra, debida a la falta de corrientes de agua y de instalaciones que mejorasen esta situación, va a condicionar el uso que de ellas se haga, manteniendo la conjugación de la ganadería extensiva, la chacarería y el cultivo de la vid como principales rubros de producción", de paso agregan que, "en el conjunto de la producción de las estancias, el cultivo del trigo no es representativo de su economía", no existieron los fundos "trigueros", ni se talaron los bosques para plantar trigo, la tierra del litoral era esteril, hace millares de años y rendía escasos treinta por uno, mientras en el valle lonjitudinal, la proporción era cien por uno.
Continuamos con Chiu y Muñoz,"La actividad que sí tuvo importancia fueron las viñas valorizando considerablemente las tierras".
"El número de cepas más frecuentes es el de 4000, habiendo viñas con 1000 plantas o menos, llegando algunas a 8000 plantas", El valor de éstas, en aquella época, es de alrededor de dos reales cada una.
"La uva se elavoraba en el mismo lugar, para obtener vinos jereces y aguardientes. Se tenían las herramientas y utencilios necesarios para ello. Entre las instalaciones se mencionan lagares, despensas, bodegas y en ellas, alambiques, enfriaderas de cocido, tinajas, botijas, pilones".
La densidad aproximada es de 1000 parras por cuadra y su conducción, generalmente rústica, aparragada o parronal, con rodrigones.
Encontramos viñas en Ciruelos, Nilahue, Chacurra, Pichilemu, La Viñuela y la Palmilla. El viñedo de Ciruelos, villorrio donde se emplaza el asiento del Curato, se encuentra en una de las muchas pequeñas propiedades del area y corresponde a las 250 cuadras que adquirió en 1763 el teniente, Nicolás Arraño a Sebastian de Estolaza, de las innumerables propiedades que éste logró reunir en diversos parajes de Colchagua y Maule.
El viñedo de la estancia de Nilahue, 3/4 de cuya extensión se encuentran en el Partido de Colchagua, tasada en 1769, consignó tan solo 1500 plantas de viña, Talvés, interesadamente, puesto que el mismo tasador se adjudicó la posesión en definitiva y fue acusado de dejar muchos bienes sin tasar, con el propósito de bajar artificialmente el valor del predio. Se trata de Andrés de Escudero, el mismo que vendería con posteridad, la estancia a," Manuel Zaballa, con la condición de quedarse viviendo el vendedor en lo principal de ella gozando los frutos de la viña y arboledas por el término de ocho años".
Viñedos de Colchagua, viñas en Cáhuil, en el Secano costero, aprovechando suelos y climas aptos, variedades de cepas, identificadas, variedades de productos de la vid, hace mucho rato, siglos, antes que llegaran los "pioneros".
Lo más curioso, ¡ oh pólvora!, es que éste descubrimiento, está en pleno desarrollo desde hace mucho tiempo, obviamente que en su propia escala, en las estancias costinas formadas con las primeras mercedes de tierras coloniales.
"La esterilidad de la tierra, debida a la falta de corrientes de agua y de instalaciones que mejorasen esta situación, va a condicionar el uso que de ellas se haga, manteniendo la conjugación de la ganadería extensiva, la chacarería y el cultivo de la vid como principales rubros de producción", de paso agregan que, "en el conjunto de la producción de las estancias, el cultivo del trigo no es representativo de su economía", no existieron los fundos "trigueros", ni se talaron los bosques para plantar trigo, la tierra del litoral era esteril, hace millares de años y rendía escasos treinta por uno, mientras en el valle lonjitudinal, la proporción era cien por uno.
Continuamos con Chiu y Muñoz,"La actividad que sí tuvo importancia fueron las viñas valorizando considerablemente las tierras".
"El número de cepas más frecuentes es el de 4000, habiendo viñas con 1000 plantas o menos, llegando algunas a 8000 plantas", El valor de éstas, en aquella época, es de alrededor de dos reales cada una.
"La uva se elavoraba en el mismo lugar, para obtener vinos jereces y aguardientes. Se tenían las herramientas y utencilios necesarios para ello. Entre las instalaciones se mencionan lagares, despensas, bodegas y en ellas, alambiques, enfriaderas de cocido, tinajas, botijas, pilones".
La densidad aproximada es de 1000 parras por cuadra y su conducción, generalmente rústica, aparragada o parronal, con rodrigones.
Encontramos viñas en Ciruelos, Nilahue, Chacurra, Pichilemu, La Viñuela y la Palmilla. El viñedo de Ciruelos, villorrio donde se emplaza el asiento del Curato, se encuentra en una de las muchas pequeñas propiedades del area y corresponde a las 250 cuadras que adquirió en 1763 el teniente, Nicolás Arraño a Sebastian de Estolaza, de las innumerables propiedades que éste logró reunir en diversos parajes de Colchagua y Maule.
El viñedo de la estancia de Nilahue, 3/4 de cuya extensión se encuentran en el Partido de Colchagua, tasada en 1769, consignó tan solo 1500 plantas de viña, Talvés, interesadamente, puesto que el mismo tasador se adjudicó la posesión en definitiva y fue acusado de dejar muchos bienes sin tasar, con el propósito de bajar artificialmente el valor del predio. Se trata de Andrés de Escudero, el mismo que vendería con posteridad, la estancia a," Manuel Zaballa, con la condición de quedarse viviendo el vendedor en lo principal de ella gozando los frutos de la viña y arboledas por el término de ocho años".
Viñedos de Colchagua, viñas en Cáhuil, en el Secano costero, aprovechando suelos y climas aptos, variedades de cepas, identificadas, variedades de productos de la vid, hace mucho rato, siglos, antes que llegaran los "pioneros".
viernes, 4 de julio de 2008
Vino chileno en A. de Ovalle.
De la Histórica Relación del Reino de Chile escrita por el S.J. de Ovalle, en 1646, copiamos,"Por fin de otoño se coge el aceite y comienzan las vendimias, las cuales se hacen por el mes de abril, mayo y junio, de que se hacen generosos vinos muy celebrados de los autores y en tanta abundancia que podemos decir copia nocet, por que no hay salida para tanto como se coge y a los indios los ha muerto tanto como hay, por que lo beben sin medida hasta caer, y como es tan fuerte les abraza las entrañas. Entre todos los mejores y de más estima los moscateles; he visto algunos que al parecer son como el agua, tan claros y cristalinos como ella, pero el efecto es muy diferente en el estómago, porque lo calientan como si fueran aguardiente.
Otros vinos hay también blancos que son de estima, como son los de uva Torrontés y Albillo; otros hay rojos y tintos, que se hacen de la común uva negra y de la ........ y otras de varias suertes, cuyos racimos son tan grandes que admiran,"
Más claro que el vino blanco, ese moscatel transparente, cierto es que la mayor abundancia proviene de esa "común uva negra", esa que denominamos comúnmente, "país" y a la que los chetumas, en el afan de peyorizarla, le llaman también, "criolla", casi , vitis originaria para el tufillo afrancesado y tan cierto que hace más de cuatro siglos, que además, distinguían los vinos según la cepa, hasta quizás, vinos más honrados de su origen varietal que los de hoy.
Otros vinos hay también blancos que son de estima, como son los de uva Torrontés y Albillo; otros hay rojos y tintos, que se hacen de la común uva negra y de la ........ y otras de varias suertes, cuyos racimos son tan grandes que admiran,"
Más claro que el vino blanco, ese moscatel transparente, cierto es que la mayor abundancia proviene de esa "común uva negra", esa que denominamos comúnmente, "país" y a la que los chetumas, en el afan de peyorizarla, le llaman también, "criolla", casi , vitis originaria para el tufillo afrancesado y tan cierto que hace más de cuatro siglos, que además, distinguían los vinos según la cepa, hasta quizás, vinos más honrados de su origen varietal que los de hoy.
jueves, 3 de julio de 2008
Chichas Mapuche
El capitán Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán, prisionero de los Mapuche, definió su permanencia entre el pueblo mapuche como, Cautiverio Feliz, éste es su relato de un detalle del festejo al que asistió,"Pusiéronnos, en suma, en el lugar adonde habíamos de asistir todo el tiempo que durase aquel festejo; en él nos tenían seis o siete esteras o tapetes en que sentarnos, y por principio de fiesta, seis tinajones de chicha de diferentes géneros."Continúa don Francisco, "Tenían por delante los seis tinajones referidos; y levantóse el casique con un criado, y fuelos repartiendo a los recién venidos; principiando por Maulicán y su padre, acabó por los demás caciques, habiendo hecho traer a una hija suya otro cántaro moderado para mí, de chicha de frutillas, que es la que tiene el primer lugar en sus bebidas,"
Los mapuche, tambien tuvieron su diluvio, lo refiere la tradición oral, Cai Cai Vilu y Tren Tren, resuelta la dicotomía no hay mención a la chicha, no existía la prensa mentirosa ni los manuales de buenas costumbres, cosas mapuche.
Los mapuche, tambien tuvieron su diluvio, lo refiere la tradición oral, Cai Cai Vilu y Tren Tren, resuelta la dicotomía no hay mención a la chicha, no existía la prensa mentirosa ni los manuales de buenas costumbres, cosas mapuche.
Santiago por P.de Valdivia
Valdivia escribe al emperador Carlos V, en septiembre de 1545 que recibió del marqués Pizarro provisión para conquistar y colonizar el territorio conocido como Chile, al que llegó al finalizar el año 1540. Fundó en el valle del Mapocho la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura, la que fue atacada por los aborígenes el 11 de septiembre de 1541, mismo año en que fue erigida, "...mataron XXIII caballos y cuatro cristianos y quemaron toda la ciudad comida y la ropa y cuanta hacienda teníamos, que no quedamos sino con los andrajos que teníamos para la guerra y con las armas que a cuestas traíamos, y dos porquezuelas y un cochinillo y una polla y hasta dos almuerzas de trigo;", continua don Pedro,"parecióme, para perseverar en la tierra y perpetuarla a vuestra Magestad, habíamos de comer del trabajo de nuestras manos como en la primera edad." y " Como los indios vieron que nos disponíamos a sembrar por que ellos no lo querían hacer, procuraban de nos destruir nuestras sementeras por constreñirnos a que de necesidad desamparásemos la tierra;".
Grande la desvergüenza y pujanza de los "mapochinos", dice Valdivia," determiné hacer un cercado de estado y medio en alto, de mil seiscientos pies en cuadro, que llevó doscientos mil adobes de a vara de largo un palmo de alto,".
Sin recibir socorros, decidió enviar al capitán Alonso de Monroy por ellos, al Perú, luego de graves peripecias durante el viaje, en dicha ciudad encontró apoyo en las personas de Cristóbal d'Escobar, el sacerdote Gonzal Yáñez y Lucas Martínez Vegaso. Con el favor de estos vecinos logró reclutar unos sesenta hombres que marcharon con Monroy a Chile y despachó, " un navío cargado con armas, herraje y otras mercaderías y vino, que había cuatro meses que, por falta dél, no se celebraba el culto divino, ni oíamos misa".
La nave llegó a Valparaiso en septiembre de 1543 y Monroy en diciembre. Nada fácil, los comienzos de éste Santiago de Nueva Extremadura. En extremo duro, más bien, y que hay de la peripecia del vino y de las vides en todo este cuento, es un cuento ajeno el de los escribidores vinosos y" guías" plenas de borra, el que circula en los glamorosos salones y circuitos de ostentosas barrigas llenas de grátis.
Grande la desvergüenza y pujanza de los "mapochinos", dice Valdivia," determiné hacer un cercado de estado y medio en alto, de mil seiscientos pies en cuadro, que llevó doscientos mil adobes de a vara de largo un palmo de alto,".
Sin recibir socorros, decidió enviar al capitán Alonso de Monroy por ellos, al Perú, luego de graves peripecias durante el viaje, en dicha ciudad encontró apoyo en las personas de Cristóbal d'Escobar, el sacerdote Gonzal Yáñez y Lucas Martínez Vegaso. Con el favor de estos vecinos logró reclutar unos sesenta hombres que marcharon con Monroy a Chile y despachó, " un navío cargado con armas, herraje y otras mercaderías y vino, que había cuatro meses que, por falta dél, no se celebraba el culto divino, ni oíamos misa".
La nave llegó a Valparaiso en septiembre de 1543 y Monroy en diciembre. Nada fácil, los comienzos de éste Santiago de Nueva Extremadura. En extremo duro, más bien, y que hay de la peripecia del vino y de las vides en todo este cuento, es un cuento ajeno el de los escribidores vinosos y" guías" plenas de borra, el que circula en los glamorosos salones y circuitos de ostentosas barrigas llenas de grátis.
martes, 17 de junio de 2008
Vino de hoy.¿Y el de ayer?
Muchos descubrieron el vino con el acero inoxidable y algunos le niegan tal categoría a este viejo descubrimiento, por cierto que los caldos de ayer poseían más de alguna diferencia y en todos los tiempos ha corrido vino bueno y malo, incluso hoy, un artesano vinicultor del secano es capaz de producir un buen vino varietal, con sus antiguos procedimientos y sorprender gratamente a quien haga la experiencia sin prejuicios ni envanecimiento.
Quizás se logre avivar algún recuerdo o simplemente tararear unas estrofas de esa ,también vieja canción....imagínate, la dulce sensación que da el vino, un vértigo en que ves más claro, tu destino...imagínate....
Quizás se logre avivar algún recuerdo o simplemente tararear unas estrofas de esa ,también vieja canción....imagínate, la dulce sensación que da el vino, un vértigo en que ves más claro, tu destino...imagínate....
jueves, 5 de junio de 2008
Es propio hablar de propina legal
La propina, por definición, es una recompensa o agasajo, sobre un valor o pago convenido, por un trabajo o servicio realizado.
Existe un valor o pago convenido de caracter obligatorio, puede ser fijo o variable y cuyo caracter es obligatorio o legal. Más, si el mandante o receptor del servicio recibe un plus del ejecutante o servidor, dada; la complejidad, el tiempo empleado, amabilidad u otra cualidad, el mandante, retribuye, a su vez, extraordinariamente y a su entera voluntad. A ese premio, llamamos propina.
La propina, es y será, siempre voluntaria. El pago convenido por el servicio gastronómico, durante 40 años fue una comisión porcentual del 10% de la venta o consumo y estuvo regulado por una ley impulsada por el parlamentario radical Luis Bossay, esta se basaba en la práctica y experiencia de la hotelería y restauración internacional. Fue derogada en la década del 80 por la dictadura y reemplazada por una ley de iniciativa de José Piñera y Miguel Kast, destinada a beneficiar a los empresarios gastronómicos.
El 10% de la antigua ley de remuneraciones del personal de servicio, continúa vigente hoy día, solo que los receptores de él son los empleadores, quienes fueron facultados por la ley Piñera Kast, para incorporar el 10 % a los precios al público y deducir de él, el estipendio fijo a pagar a los servidores.
El principio para fijar el pago, debía ser como piso, el promedio de ventas de cada individuo en sus últimos tres o seis meses. Este fue observado, solo en los primeros meses de la puesta en marcha del nuevo sistema. La dinámica y la voracidad empresarial, determinó que pronto se iniciara un proceso de despidos y recontrataciones del personal de servicio por el miserable sueldo mínimo, hasta hoy.
No es propio hablar de propina legal. Esa es una trampa de los empresarios gastronómicos y los medios de comunicación ligados a sus intereses económicos, periodistas y parlamentarios desinformados y desinformadores.
El porcentaje legal del 10%, existe hoy y lo cobran los empresarios, de lo que se trata es que lo cobren quienes realizan el servicio, que este sea su medio de remuneración.
La Confederación de trabajadores gastronómicos, se ha pronunciado en este sentido, recientemente, frente a las propuestas para legislar sobre el sueldo del personal de servicio, señalando que estas deben tener como centro el 10%, y eliminar el concepto de "propina legal".
de otro modo es mejor que no nos ayuden. ¡Compadres!.
Existe un valor o pago convenido de caracter obligatorio, puede ser fijo o variable y cuyo caracter es obligatorio o legal. Más, si el mandante o receptor del servicio recibe un plus del ejecutante o servidor, dada; la complejidad, el tiempo empleado, amabilidad u otra cualidad, el mandante, retribuye, a su vez, extraordinariamente y a su entera voluntad. A ese premio, llamamos propina.
La propina, es y será, siempre voluntaria. El pago convenido por el servicio gastronómico, durante 40 años fue una comisión porcentual del 10% de la venta o consumo y estuvo regulado por una ley impulsada por el parlamentario radical Luis Bossay, esta se basaba en la práctica y experiencia de la hotelería y restauración internacional. Fue derogada en la década del 80 por la dictadura y reemplazada por una ley de iniciativa de José Piñera y Miguel Kast, destinada a beneficiar a los empresarios gastronómicos.
El 10% de la antigua ley de remuneraciones del personal de servicio, continúa vigente hoy día, solo que los receptores de él son los empleadores, quienes fueron facultados por la ley Piñera Kast, para incorporar el 10 % a los precios al público y deducir de él, el estipendio fijo a pagar a los servidores.
El principio para fijar el pago, debía ser como piso, el promedio de ventas de cada individuo en sus últimos tres o seis meses. Este fue observado, solo en los primeros meses de la puesta en marcha del nuevo sistema. La dinámica y la voracidad empresarial, determinó que pronto se iniciara un proceso de despidos y recontrataciones del personal de servicio por el miserable sueldo mínimo, hasta hoy.
No es propio hablar de propina legal. Esa es una trampa de los empresarios gastronómicos y los medios de comunicación ligados a sus intereses económicos, periodistas y parlamentarios desinformados y desinformadores.
El porcentaje legal del 10%, existe hoy y lo cobran los empresarios, de lo que se trata es que lo cobren quienes realizan el servicio, que este sea su medio de remuneración.
La Confederación de trabajadores gastronómicos, se ha pronunciado en este sentido, recientemente, frente a las propuestas para legislar sobre el sueldo del personal de servicio, señalando que estas deben tener como centro el 10%, y eliminar el concepto de "propina legal".
de otro modo es mejor que no nos ayuden. ¡Compadres!.
domingo, 4 de mayo de 2008
El vino y vides de la conquista
Tenemos claro que cerca del 80% de los soldados que llegaron con Valdivia a establecerse a orillas del Mapocho, se incorporaron a la expedición colonizadora en diversos puntos del derrotero, provenían de otras campañas cuyo denominador común era el fracaso, las carencias y la desmedida ambición de riqueza, para algunos por cualquier medio, incluído el asesinato de sus pares y el despojo de los aborígenes.
Las vituallas, bastimentos, herramientas, semillas, plantas, aves, animales y todo aquello necesario para establecer y poblar el territorio a conquistar, lo adquirió don Pedro, en Cuzco y lo cargan sus 800 yanaconas, no existe constancia ni testimonio de la presencia de sarmientos de vides en dicha carga, si hubo un inventario, aún no se ha encontrado. Podemos asegurar que si había vino, el bachiller Rodrigo González, superior eclesiástico, suspendió las misas en 1543 por la falta de vino. Desde la salida del Cuzco hasta 1544, los restos de la precaria colonia mapochina no habían recibido ningún aporte del Perú.
En medio y ántes de cumplir un año de existencia fue atacada y destruida gran parte de la población, de modo que por largos dos años, se vieron reducidos y confinados en cuatro manzanas, amurallados por una tapia de adobes y sin alimentos.
Una guerra de campo arrasado,todo lo dramático que esta realidad significa, está suficientemente documentado. De las vides ni una palabra.
Sin embargo se bebía, los refuerzos llegaron con Diego García Villalón y en el 48 P. de Valdivia es juzgado por el Licenciado La Gasca, en Perú. Uno de los cargos del libelo acusador, es: "Brindar a la Flamenca".
Lo más fiable en crónica colonial, es Gerónimo de Bibar y él señala en 1558 que,"Hay viñas y en ninguna parte de Indias se ha dado tan buena uva como en esta tierra. Hácese muy buen vino. El primer hombre que lo hizo en esta tierra fue un vecino que se dice Rodrigo de Araya, y así mesmo fue el primero que trujo trigo a esta tierra. Hácese ya tanto vino que basta para esta gobernación, y que pueden proveer a otras partes".
Tres años ántes una botija de vino se valorizaba en Santiago a 9 pesos, según la rendición de cuentas del piloto Antón de Niza a cargo del galeón que transportaba mercaderías de Pedro de Malta, fallecido durante el viaje.
De Bibar ya anticipaba el potencial exportador de los incipientes viñedos coloniales y quizás una exportación sui géneris la que emprendió el corsario Francis Drake, quién cargó las bodegas del Golden Hinds, en Valparaíso con harina, carnes, y vinos que estaban almacenados en el puerto, para ser embarcados al Perú. Un saqueo a nombre de su majestad británica, algo de época.
Las vituallas, bastimentos, herramientas, semillas, plantas, aves, animales y todo aquello necesario para establecer y poblar el territorio a conquistar, lo adquirió don Pedro, en Cuzco y lo cargan sus 800 yanaconas, no existe constancia ni testimonio de la presencia de sarmientos de vides en dicha carga, si hubo un inventario, aún no se ha encontrado. Podemos asegurar que si había vino, el bachiller Rodrigo González, superior eclesiástico, suspendió las misas en 1543 por la falta de vino. Desde la salida del Cuzco hasta 1544, los restos de la precaria colonia mapochina no habían recibido ningún aporte del Perú.
En medio y ántes de cumplir un año de existencia fue atacada y destruida gran parte de la población, de modo que por largos dos años, se vieron reducidos y confinados en cuatro manzanas, amurallados por una tapia de adobes y sin alimentos.
Una guerra de campo arrasado,todo lo dramático que esta realidad significa, está suficientemente documentado. De las vides ni una palabra.
Sin embargo se bebía, los refuerzos llegaron con Diego García Villalón y en el 48 P. de Valdivia es juzgado por el Licenciado La Gasca, en Perú. Uno de los cargos del libelo acusador, es: "Brindar a la Flamenca".
Lo más fiable en crónica colonial, es Gerónimo de Bibar y él señala en 1558 que,"Hay viñas y en ninguna parte de Indias se ha dado tan buena uva como en esta tierra. Hácese muy buen vino. El primer hombre que lo hizo en esta tierra fue un vecino que se dice Rodrigo de Araya, y así mesmo fue el primero que trujo trigo a esta tierra. Hácese ya tanto vino que basta para esta gobernación, y que pueden proveer a otras partes".
Tres años ántes una botija de vino se valorizaba en Santiago a 9 pesos, según la rendición de cuentas del piloto Antón de Niza a cargo del galeón que transportaba mercaderías de Pedro de Malta, fallecido durante el viaje.
De Bibar ya anticipaba el potencial exportador de los incipientes viñedos coloniales y quizás una exportación sui géneris la que emprendió el corsario Francis Drake, quién cargó las bodegas del Golden Hinds, en Valparaíso con harina, carnes, y vinos que estaban almacenados en el puerto, para ser embarcados al Perú. Un saqueo a nombre de su majestad británica, algo de época.
martes, 22 de abril de 2008
La viña de Da Vinci
Ciertamente que don Leonardo, no era un advenedizo en cuanto a vinos y gastronomía, era ésta actividad la que le proporcionaba sustento y el medio que le permitía entrar en contacto directo con sus patrocinadores. Ludovico Sforza, en pago de sus servicios, lo remuneró con una pequeña viña en los alrededores de Milán, la que mantuvo en su propiedad varias décadas, hasta su muerte. La heredaron, su cocinera, Battista y su ayudante, Salai, en partes iguales.
El nos cuenta que su amigo Pacioli..."cada día bebía seis botellas de exelente vino de uvas, sin diluirlo con miel o con agua." Podemos desprender de éste comentario, que; como en todas las épocas, hay vinos de diversa calidad y no sólo de uvas( por antonomasia hoy solo existe vino de uvas) y que la práctica de adicionarle sustancias a los vinos es tan antigua como la profesión de la señora Warren, despues de todo y conforme con Manuel Rojas...."su lengua, sus dientes, su temperatura, su grado de humedad, su sabor, sus caricias, mejores que el vino,...","y él la besó y encontró que sus besos eran bastante buenos, siempre mejores que el vino, mucho mejores de lo que pudo haber imaginado,".
El nos cuenta que su amigo Pacioli..."cada día bebía seis botellas de exelente vino de uvas, sin diluirlo con miel o con agua." Podemos desprender de éste comentario, que; como en todas las épocas, hay vinos de diversa calidad y no sólo de uvas( por antonomasia hoy solo existe vino de uvas) y que la práctica de adicionarle sustancias a los vinos es tan antigua como la profesión de la señora Warren, despues de todo y conforme con Manuel Rojas...."su lengua, sus dientes, su temperatura, su grado de humedad, su sabor, sus caricias, mejores que el vino,...","y él la besó y encontró que sus besos eran bastante buenos, siempre mejores que el vino, mucho mejores de lo que pudo haber imaginado,".
martes, 1 de abril de 2008
Vides en Chile
El vivac de don Diego de Almagro se situó en territorio alrededor del valle de Aconcagua, desde ahí envió a Gómez de Alvarado a explorar la tierra al sur, mientras él quedaba a la espera, avistando los navíos que deberían traer los refuerzos y bastimentos del Perú, conducidos por mar, los que finalmente desembarcarían en el caletón de Chigualoco.
Malas noticias, las penalidades del viaje, la fiereza de los aborígenes, poco oro...entre otros factores lo determinaron a abandonar su empresa de Chile, dió orden a de Alvarado de regresar, aún cuando éste yá volvía grupas tras el encarnizado combate de Reinohuelén.
Fin de la campaña de don Diego, se llevó de vuelta al Perú, "camas y petacas". El vino, se lo tomaron y los sarmientos, las estacas, las patillas, los clones, dirán los más h...amigos. ¿Los plantaron, un curita los plantó? No hay registro, ni mensión.
Antes de un lustro, viene don Pedro, salió del Cuzco con alrededor de veinte soldados y centenares de aborígenes porteadores de un "cuantohay", claro, vino y vides. Los demás soldados se sumaron por el camino, nueve en Arica, Rodrigo de Araya con 16 en la Quebrada de Tarapacá, luego Francisco de Villagra con treinta, Juan Bohón, Francisco de Aguirre en San Pedro de Atacama con unos 25, hasta alcanzar un número de 154 "españoles" y unos 800 yanaconas. Que traían estos soldados cuando se incorporaron a la expedición. El equipo del perro y deudas impagas.
El vino y las vides, las trajo el mismísimo Valdivia, y los curitas; el bachiller Rodrigo González Marmolejo, el prebítero Juan Lobos y Diego Perez, los clérigos Rodrigo Gómez y Pozo.
Despues vendrían el clérigo Gonzalo Ibañez, el presbítero Diego de Medina, Fr. Antonio Correa, toditos identificados, ninguno sembrando graciosamente vides en territorio aborigen aún sin conquistar.
Malas noticias, las penalidades del viaje, la fiereza de los aborígenes, poco oro...entre otros factores lo determinaron a abandonar su empresa de Chile, dió orden a de Alvarado de regresar, aún cuando éste yá volvía grupas tras el encarnizado combate de Reinohuelén.
Fin de la campaña de don Diego, se llevó de vuelta al Perú, "camas y petacas". El vino, se lo tomaron y los sarmientos, las estacas, las patillas, los clones, dirán los más h...amigos. ¿Los plantaron, un curita los plantó? No hay registro, ni mensión.
Antes de un lustro, viene don Pedro, salió del Cuzco con alrededor de veinte soldados y centenares de aborígenes porteadores de un "cuantohay", claro, vino y vides. Los demás soldados se sumaron por el camino, nueve en Arica, Rodrigo de Araya con 16 en la Quebrada de Tarapacá, luego Francisco de Villagra con treinta, Juan Bohón, Francisco de Aguirre en San Pedro de Atacama con unos 25, hasta alcanzar un número de 154 "españoles" y unos 800 yanaconas. Que traían estos soldados cuando se incorporaron a la expedición. El equipo del perro y deudas impagas.
El vino y las vides, las trajo el mismísimo Valdivia, y los curitas; el bachiller Rodrigo González Marmolejo, el prebítero Juan Lobos y Diego Perez, los clérigos Rodrigo Gómez y Pozo.
Despues vendrían el clérigo Gonzalo Ibañez, el presbítero Diego de Medina, Fr. Antonio Correa, toditos identificados, ninguno sembrando graciosamente vides en territorio aborigen aún sin conquistar.
Vino en Marte
Mientras el maestro Leonardo prueba una y otra vez los vinos de las bodegas de la Santa María de la Grazzie, hasta encontrar el vino perfecto y no otro, el que ha de pintar en la Ultima Cena, yá habrá pasado mucha agua por el río, o mucho vino por el río. Como aquellos que nos describe, Ray Bradbury, en sus Crónicas Marcianas; "Las embarcaciones, delicadas como flores de bronce, se entrecruzan en los canales de vino verde,..."
Hay vino en Marte, y es verde, Bradbury lo dijo. "El vino es tinto, los demás son brebajes", eso no se quién lo dijo.
Hay vino en Marte, y es verde, Bradbury lo dijo. "El vino es tinto, los demás son brebajes", eso no se quién lo dijo.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Da Vinci y el vino
En tanto, Leonardo, servidor de comidas del Tres Caracoles, en los alrededores del Ponte Vecchio de Florencia, luego su regente de cocina y más tarde, sobre las cenizas de éste fundó, La Enseña de las Tres Ranas de Sandro y Leonardo, con su amigo Botticelli, culminando como Maestro de festejos y banquetes de Ludovico el Moro, en Milán. Si, él yá sabía de los vinos de la época, que bien puede decirlo el prior de Santa María delle Grazie, en cuyos muros pintó, tras, tres cocechas, la célebre, Ultima Cena.
Da Vinci, dice:"He oído decir que aquellos que no hacen uso moderado del vino se tornan fatigados, temblorosos, pálidos, hediondos, con ojos legañosos, estériles, impotentes, olvidadizos, calvos y avejentados antes de tiempo. A juzgar por el aspecto de mi amigo Gaudio, todo esto es cierto." (de Notas de cocina de Leonardo Da Vinci).
Da Vinci, dice:"He oído decir que aquellos que no hacen uso moderado del vino se tornan fatigados, temblorosos, pálidos, hediondos, con ojos legañosos, estériles, impotentes, olvidadizos, calvos y avejentados antes de tiempo. A juzgar por el aspecto de mi amigo Gaudio, todo esto es cierto." (de Notas de cocina de Leonardo Da Vinci).
domingo, 23 de marzo de 2008
Al pan, pan y al vino, vino.
O al revés, la idea es llamar las cosas por su nombre, podemos equivocarnos, pero no mentir ni crear mitos comerciales, ya existen demasiados y mejor la poesía, como ésta, que encontramos en un folleto olvidado por un turista y como no indica el autor, no le brindamos el merecido honor. Diremos, anónimo, por toda justicia y su traductor del inglés fue Gerardo Muñoz H., un viejo conocido del vino, va:
El vino
es el cielo
la tierra
la lluvia
el sol
los viñedos
las cepas
los sarmientos
la savia
racimos tiernos,
vegetación exuberante,
perfume suave de la flor,
floración.
Es la uva que trasluce
la baya dorada
los vendimiadores
el prensado
el mosto que brota
los toneles
la fermentación
el misterio
el vino claro, luz en la copa.
Es también el deseo de conocer
el abordaje prudente
el vestido
los aromas
el gusto sutil,
la persistencia en boca
enervante calor,
placer,
amor y goce.
El vino
es el cielo
la tierra
la lluvia
el sol
los viñedos
las cepas
los sarmientos
la savia
racimos tiernos,
vegetación exuberante,
perfume suave de la flor,
floración.
Es la uva que trasluce
la baya dorada
los vendimiadores
el prensado
el mosto que brota
los toneles
la fermentación
el misterio
el vino claro, luz en la copa.
Es también el deseo de conocer
el abordaje prudente
el vestido
los aromas
el gusto sutil,
la persistencia en boca
enervante calor,
placer,
amor y goce.
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